Los de buena calidad son ideales para usos domésticos o de baja exposición. Los de calidad máxima ya son de seguridad reforzada: tienen el aro templado, doble bolilla, y eso hace que para romperlo haya que cortar las dos patas del aro. En la práctica, son mucho más difíciles de forzar.
Comentarios
0 comentarios
Inicie sesión para dejar un comentario.